Tu partner en China
Todo empezó cuando China aún no era la fábrica del mundo.
En los años 90, mientras muchos aún miraban con recelo al gigante asiático, yo cogía un tren desde Hong Kong rumbo a Guangdong, con una maleta llena de catálogos de porcelánico español y la intuición de que allí se estaba gestando algo enorme.
China era un país en plena transformación: política, social, económica. Un lugar con una industria llena de potencial pero con mucho por recorrer en diseño, visión global y conexión con mercados internacionales. Visité Foshan antes de que se convirtiera en el centro cerámico del mundo. Recorrí Shenzhen cuando aún no era el Silicon Valley de Asia. Analicé fábricas, hablé con empresarios locales, y comprendí algo clave: China no solo iba a producir para sí misma, iba a producir para el mundo entero.
Durante años, ayudé a introducir materiales europeos en el mercado chino. Pero a partir del año 2000, todo se invirtió: las fábricas chinas empezaron a mirar hacia fuera, y ahí vi mi oportunidad.
Pasé de ofrecer productos a representar fábricas. Hoy, esas fábricas confían en mí para encontrar clientes fiables en Europa, América Latina o Estados Unidos. Y tú puedes ser uno de ellos.
Empezamos a colaborar con empresas de estos mercados ofreciendo lo que más valoraban: fiabilidad y confianza para importar de China sin complicaciones. Adaptamos cada producto a las necesidades concretas de su mercado.
Así, cada partner (porque ya no hablamos de simples importadores) recibe lo que busca: el producto adecuado, al precio que necesita, con una gama amplia de opciones y complementos para elegir.
¿Qué ofrezco? Importar con cabeza. Y con alguien al lado.
Soy Juan Saborit y trabajo como partner de confianza de fábricas chinas especializadas en productos para baño: bañeras, muebles, lavabos, suelos SPC, grifería, etc.
Estoy al servicio de importadores que buscan algo más que un precio bajo, sino que quieran seguridad, claridad, y alguien que les diga la verdad sobre qué proveedor elegir, cómo negociar, o cuándo decir “esto no conviene”.
Muchos de nuestros partners empiezan importando dos productos… y acaban trayendo diez. Porque cuando tienes tantas opciones a mano, es fácil encontrar lo que tu mercado necesita.